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martes, 18 de enero de 2011

90 - Dakar 2011

El día anterior al paso del rally nos concentramos en la finca Istataco, como lo hicimos en las ediciones anteriores porque para verlo desde el mejor punto posible, debe pasarse a la zona de las Dunas de Tatón antes de las 6 de la mañana, hora que las autoridades cortan el camino. Realizamos un largo paseo por las dunas altas donde hicimos conocer estas formaciones maravillosas a las personas que no llevaban cuatriciclo. De vuelta a Istataco ya de noche, tendimos la mesa al aire libre y jóvenes de Bahía Blanca del grupo Aybar (5) agregaron un cabrito a la llama, al abundante asado del grupo Niz(4), Córdoba(1), Giazzon (2), Racedo (4), Rojas (2) más una riquísima entrada de bondiola del grupo Novillo(3), oriundos de Tucumán que conocimos en las dunas esa tarde. La noche fue amenizada con un show de fuegos artificiales y una guitarreada que duró hasta la madrugada con serenata incluida a los que estaban durmiendo.

Los guitarreros y cantores, recuperan el sueño bajo las camionetas.

Con excepción de Marcelo Córdoba que decidió no madrugar e irse a la 8 con Nélida y el autor en cuatriciclos por caminos alternativos basándonos en GPS, los demás partieron a las 5 de la madrugada. Pocos son los que durmieron en las casas habilitadas para los visitantes, los más jóvenes, bajo las camionetas, duermen la larga espera hasta la llegada de las primeras motos casi a las 12 del mediodía.

Camioneta de la Organización Dakar

La camioneta del Dakar de la foto anterior tiene los equipos de transmisión satelital que llevan las imágenes filmadas por una escuadrilla de helicópteros que en cuanto captan escenas interesantes llegan hasta esta camioneta, entregan las cintas y vuelven a partir hacia los escenarios excitantes de la competencia.

Helicóptero bajando a dejar las filmaciones

Las transmisiones son dirigidas a Europa y Estados Unidos porque se comercializan a precios del primer mundo que pueden compensar los ingentes gastos de estos operativos, que involucran decenas de helicópteros y vehículos de la organización.


Un Lama del ejército participa también llevando periodistas

A nuestro país lamentablemente vuelven solo algunos fragmentos de las filmaciones, de ahí la importancia de llegar hasta los lugares clave y poder presenciar ese despliegue increíble de tecnología y capacidad organizativa, que entreabren a los pobladores de estas recónditas comarcas y a los visitantes de otras localidades, la realidad del mundo desarrollado que aprovecha hasta los hechos deportivos para poner a prueba las innovaciones que después formarán parte de los vehículos estándar.


Patronelli pasa con su cuatriciclo

Después de pasar una cantidad de motos tras el puntero Marc Coma, apareció Alejandro Patronelli con su cuatriciclo y el público corrió a vitorearlo.

Nassar Al-Attiyah

El primer auto que pasó, el del qatarí Nassar Al-Attiyah y tras él fue imparable la cantidad de motos, cuatriciclos, autos y camiones que pasaban.

Pep Vila

La foto anterior muestra el momento en que el Iveco de Pep Vila viniendo desde el norte, enfrenta el sotavento de la duna, el año anterior la dirección fue de sur a norte por lo que los vehículos subían por los barloventos de pendiente suave y se lanzaban por las abruptas laderas de los sotaventos que miran hacia el norte.

Nuestro campamento

A las 14:26 horas según registra la cámara y con unos casi 50 ºC los participantes debieron refugiarse bajo las sombrillas, en ese momento vimos un camión detenerse en el bajo y corrimos hasta el lugar en los cuatriciclos.


Kamaz de Firdaus Kabirov

El Kamaz del ruso Firdaus Kabirov debe cambiar un neumático, obsérvese el tamaño descomunal del tanque de combustible de color blanco. Con herramientas neumáticas sacan y ponen las numerosas tuercas que ajustan la llanta. A la izquierda el inefable Piruchín Ollier se ofrece para accionar el gato hidráulico, como no entendían el idioma, Piruchín les golpeaba la espalda para que le dieran lugar a ayudar. No se conoce el estado de salud del ruso, que si bien sobrevivió los 15 días del Dakar quizás no soportó los chirlos en la espalda de Piruchín.

Un lamentable accidente puso a Tinogasta en la tapa de todos los medios, los comentarios sobre esta noticia comenzaron con una diatriba contra el Dakar, desde los foros de discusión se tildaba de “millonarios asesinos” a los participantes, quienes aburridos en su opulencia no encuentran mejor forma que dilapidar sus fortunas matando sudamericanos, a destruir el medioambiente y estresar a los loros barranqueros. Vuélvanse a África vociferaban. Pero al paso de las horas se comenzó a saber que el vetusto rastrojero padecía graves falencias en la dirección, en los frenos y en las luces, con lo cual los improperios vertidos debían re direccionarse hacia los verdaderos responsables: las autoridades encargadas de verificar el estado de los vehículos que transitan por las rutas.

Enterados que la Municipalidad, ha sacado o está por sacar una ordenanza que prohíbe en Tinogasta el uso de cuatriciclos, debo aclarar que si bien el Dakar promociona la zona a nivel mundial, también es cierto que nuestro grupo de cuatricileros hace un significativo esfuerzo en hacer conocer uno de los lugares más aptos para el turismo de aventuras en cuatriciclos y lejos de manifestar algún reconocimiento, la clase política y parásita se prepara para poner un nuevo palo en la rueda.

jueves, 7 de enero de 2010

87 - Dakar 2010


Al final del recorrido en cuatriciclo encontramos al grupo de amigos en las dunas de Tatón.

Con una prolija planificación realizada los días previos a la llegada del Dakar 2010, David Longo primero, quien contrató un baqueano de la zona y Edgardo Niz después, en sendas camionetas doble tracción, encontraron el punto justo para ver el paso del rally indicado en la foto satelital como: (Ami) (de amigos) posición: (S27 22.396 W67 34.712).
Es bueno aclarar que nuestro grupo de cuatricicleros no es el primero que existió en Tinogasta, unos diez años atrás hubo un grupo de jóvenes relacionados a la mecánica, que recorrieron palmo a palmo todo el departamento y luego de algunos años comenzó a disgregarse, en ese grupo solo participaban varones. Nuestro grupo a diferencia de aquel, incorporó a la familia, al menos en las aventuras de los días domingo y feriados. Es por esa razón que el punto elegido sobre las dunas debía estar cerca de un acceso a camionetas, que llevaran a toda la familia , las sombrillas, las provisiones, etc. En la foto anterior se ve el lecho de un río, por donde ingresaron las numerosas camionetas que componían el grupo y desde donde transportaron en cuatriciclos ,en sucesivos viajes, a esposas, hijos y acompañantes.

Vista del “campamento” en la cresta de la duna, desde donde observamos el rally, las blancas arenas más las sombrillas, aparentan un día de playa, de remera blanca Miguel Magaquián.

En la noche del domingo, habíamos hecho “base” en la casa de la finca “Istataco” ya conocida por los asados de fin de aventura, pero habiendo camas para 12 personas y el grupo era de 40, y pese a que David Longo (piloto de la fórmula TC 4000) posee una casa rodante con capacidad para 8 personas, con aire acondicionado, living comedor, y todas las comodidades, muchos decidieron pasar la noche en vela, en amenas charlas bien regadas con Cabernet Sauvignon de la misma finca.
En “asamblea” la mayoría decidió levantarse a las 4 de la madrugada, para evitar el anunciado cierre del camino a Tatón por parte de la Gendarmería, que creíamos estaba programado para las 5 Hs. Por el contrario Nélida y el autor , decidimos dormir plácidamente hasta las 8, hora en que desayunamos, ingresamos a la vivienda todas las mesas y sillas utilizadas en el asado de la noche, atendimos asuntos de trabajo de la finca con el encargado y recién salimos en una camioneta llevando cargado el cuatriciclo.
El problema era que nosotros no conocíamos el punto donde estaría el grupo y dada la extensión, de decenas de kilómetros cuadrados de las dunas de Tatón, hubiera sido imposible encontrarlos de no haber tenido Miguel Magaquián, gran amigo y compañero de numerosos viajes internacionales, un GPS y un celular de la compañía que tiene antena en esa localidad.
Al llegar al puesto de control, bajamos el cuatriciclo y tomamos un camino alternativo que nos llevó justo por donde unos pocos días antes había pasado el camión trazador de la organización Dakar. Seguimos esas huellas hasta encontrar las dunas con grupos humanos en cada cresta, pero no eran nuestros amigos, entonces hice lo siguiente: pregunté si alguien tenía papel y lapicera, como nadie tenía, le pedí a una persona que por favor anotara en la arena un número que le daría, llamé por celular a Miguel, le pedí las coordenadas del punto donde estaban, las repetía en voz alta y el hombre anotaba en la arena, colgué el teléfono, saque mi GPS y le pedí al hombre que me leyera los números, creé un “Waypoint” al que nombré con el apuro “Ami”, Estaba en el punto marcado con “016” en la foto satelital, la línea roja indica el sinuoso recorrido que debí realizar, sorteando las elevadas dunas que presentaban feroces sotaventos hacia el norte, hasta por fin encontrar un llano por donde alcanzar la posición de nuestros amigos, cuando llegamos nos recibieron con un caluroso aplauso.
Flanco de la duna que muestra el pronunciado sotavento al norte.


El estadounidense Mark Miller en su VW, desciende el sotavento.

Desgraciadamente, cuando comenzaron a llegar los camiones, la arena trabó los anillos de enfoque de la buena cámara digital que usaba, pero que son muy sensibles al polvo. A partir de entonces solo pude filmar y entre las escenas se destaca el momento en que muchos cuatricicleros corren a ayudar a Robby Gordon, que había caído en un pozo y su vehículo que curiosamente no tiene doble tracción le cuesta muchísimo sacarlo.
Ver un fragmento de video que en el primer día de su publicación en Youtube, tuvo más de 600 visitas en: http://www.youtube.com/watch?v=QAj6n9NHmsQ

Imponente escenario de las dunas de Tatón


David Longo y Evelin Niz en las incursiones previas en Tatón
En el Dakar 2009 estuvimos en la misma zona, en el lugar había unas pocas decenas de autos, escasas motos y un solo cuatriciclo, suponemos que la publicación en este blog de varios post sobre las dunas de Tatón, contribuyeron a que muchas personas decidieran venir a ver el Dakar 2010 en este mismo escenario. Ahora, los vehículos se contaban por centenares y los cuatriciclos y motos se estimaron en más de 1.000 los ingresados al departamento de Tinogasta, la hotelería estuvo colmada y muchos comercios agotaron toda su mercadería.

domingo, 18 de enero de 2009

64 - Después del Dakar

Los rostros evidenciaban la fatiga tras dos días agotadores, primero con la llegada de los pilotos a Fiambalá el 14 de enero en una caravana insólita donde se mezclaban en la calle principal, motocicletas, cuatriciclos, autos y enormes camiones del Dakar, con una cantidad de vehículos de turistas venidos de todos los rincones. Un escenario nunca visto ni imaginado en una localidad acostumbrada a manejar unas pocas decenas de turistas y al día siguiente, desde diferentes escenarios se pudo ver el paso de los competidores, generando un sin número de anécdotas que iban a alimentar las charlas de amigos la noche del 15, mientras por la plaza principal seguían pasando hasta la madrugada, participantes retrasados.

Algunos tuvimos una oportunidad especial, al estar la finca “Istataco” al lado de la Dunas de Tatón, dormimos esa noche en la finca y al día siguiente nos fuimos hacia las dunas, sabíamos que la gendarmería cortaría la ruta en dos partes, una para impedir que de Medanitos fueran a Tatón y otra para impedir que de Tatón bajaran a Medanitos; por un lugar no especificado pasaría el rally. Cual fue nuestra sorpresa cuando esa mañana íbamos llegando a Tatón y no vimos el primer corte, ni personas ni vehículo alguno hasta que casi llegamos al poblado, ahí si había un puesto de gendarmería y una cantidad bastante grande de gente sobre un cerro y unos 50 vehículos sobre la ruta. Al llegar pregunté si era el primer corte a lo que me replicaron que era el último y que habiendo llegado hasta ahí, no podía volver hasta las 6 de la tarde, al oír eso reaccioné airadamente diciendo que me habían tendido una trampa y que no podía quedar atrapado hasta la tarde, di vuelta la camioneta en que viajábamos y tras una discusión subida de tono arranqué hacia Medanitos, escuchando las amenazas de que me atraparía la policía.

Unos 10 Km adelante vi que venía un helicóptero saliendo tras las dunas y se dirigía a un punto donde había varios vehículos estacionados, a los pocos minutos apareció la primera moto que bajando de las dunas encaraba perpendicular la ruta donde estábamos, sorprendido el piloto pasó rozando dos vehículos estacionados, de inmediato gritamos el alerta para que separen los vehículos corriéndolos unos 10 metros, en pocos segundos pasaron tres motos más por el mismo lugar y previendo lo que se venía desplacé la camioneta hacia el lado de Medanitos, lo que me permitió abandonar el lugar a las 2 de la tarde.


Camión bajando de las dunas y el grupo de Tatón del lado opuesto al nuestro.
Nota: ver video liviano (0,48 Mb) en http://www.youtube.com/watch?v=kDwXZ8C4_yQ&feature=channel_page
Cuando el grupo de Tatón advirtió que el rally no pasarían por donde estaban se vinieron hasta nuestra ubicación. Le preguntamos a un francés del equipo Dakar como hacían los pilotos para saber por donde ir en esa inmensidad de arenas blancas y nos mostró una libreta con las coordenadas de cada punto donde se indica la dirección, el ángulo, los accidentes, rutas, ríos, etc, los pilotos tienen una copia en forma de rollo bajo el GPS (Sistema de posicionamiento global) que van haciendo correr con una perilla a medida que avanzan.
Hoja de ruta con detalles que no disponían las autoridades argentinas.

Dunas de Tatón, a la derecha camino donde estábamos.

Sin duda el evento fue una fiesta al menos para la gran mayoría de los tinogasteños, sirvió para mostrar al mundo nuestras bellezas, las mismas que nosotros quizás no le damos importancia pero entre otras, las Dunas de Tatón son de gran valor turístico y reconocidas como únicas en el mundo por su extensión, por estar a 2.000 metros de altura y por que su fina arena sería la envidia de cualquier playa del caribe. Estas formaciones en forma de rizos, se llaman ondas sedimentarias y su parte convexa es la que recibe el viento predominante.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

62 - Rally Dakar en Tinogasta


Acuarela

Nota: las fotografías que se muestran han sido tomadas de una colección absolutamente extraordinaria que han realizado un grupo de excursionistas por muchas partes de nuestro país y que pueden verse en el siguiente vínculo imperdible: http://www.viajeros4x4.com/Menuppal.htm . No encontré avisos de Copyright, pero si alguien se molesta las saco de inmediato, no obstante con ellas solamente pretendo ser una vía más, para que encuentren este tesoro fotográfico, que debe enorgullecernos al saber que pertenecen a nuestra geografía tan olvidada por una dirigencia sumida en la mediocridad y en el desinterés. Recomiendo ver las aventuras “Los Volcanes más altos del Planeta”, “Excursion al volcán Pissis” y “Desde Antofagasta de la Sierra a Fiambalá” donde aparece la fotografía “Laguna Espectacular” que se muestra más abajo.

 
En pocos días más Tinogasta abrirá sus puertas al mundo para mostrar las extraordinarias bellezas de sus paisajes, el rally París Dakar es solo una oportunidad para que los habitantes de otros paraísos puedan saber de estos, que por ahora se reservan solamente para los espíritus intrépidos y también para solaz de quienes viven en el purgatorio sabiendo de estas maravillas, pero sin salir de sus ciudades.

Laguna espectacular tomada de http://www.viajeros4x4.com/2005-10/e10peinado2.htm

En física cosmológica existe el principio antrópico que simplificando, sugiere que el universo existe por que hay seres que lo observan. Pero las estrellas están muy lejanas, bajemos a ver estos paisajes de Antofagasta - Tinogasta y nos preguntemos ¿Por qué existen? Habiendo quienes sostienen que el rally dejará huellas por muchos años y viendo las huellas en esta fotografía tomada mucho antes del Dakar, me pregunto si los exploradores no se hubieran acercado hasta allí, nosotros no conoceríamos estos paisajes, luego aplicando el principio antrópico al revés nosotros no existiríamos.

A fin de aclarar que no muestro cosas que no conozco, tuve la oportunidad de llegar hasta la “Laguna de los Aparejos” en la década de los 70’ cuando fuimos con Carlos Navas, Tirso Irazu, el profesor Sierralta, el Negro Sarquís y otros y tomar fotografías en diapositivas. Hoy digitalizar éstas resultan de muy pobre calidad: Es la razón por la cual preferí mostrar las tomadas por los exploradores.
Laguna Los Aparejos de una vieja diapositiva del autor.

El Dakar daña un poco el ambiente, debemos reconocerlo, pero nuestros pueblos tan marginados del mundo donde se define el destino de la humanidad día a día, donde los hombres viven de objetivos a alcanzar sin medir el precio que pagan, donde prevalecer es una ley casi darwiniana de supervivencia, no pueden aceptar el destino que pregonan los pusilánimes pretendiendo una vida de bienestar inmerecido, simples masticadores de alimentos que defienden la salud de los parásitos y no del árbol que les da sustento.

Los pilotos y navegantes de estos rallys, llevan en el rostro los genes de la bravura, vienen de pueblos guerreros, acostumbrados a dirimir diferencias dejando millones de muertos en los campos de batalla. La carrera por escenarios durísimos es para ellos un paseo, un modo de vida, el esfuerzo no lo sufren, lo gozan, pelean contra la adversidad no hasta el cansancio sino hasta el último hálito de resistencia física y mental.

Los pueblos de América deben observar con preocupación que después de padecer el dominio atroz de los conquistadores, donde Francisco Pizarro con unas decenas de hombres pusieron de rodillas a cinco millones de incas desarmados, que la nueva sociedad mezclada, posteriormente desvirtuada por demagogos baratos, los van llevando por el mismo camino de debilitamiento y desarme, induciendo a los jóvenes al vicio y al libertinaje en lugar de hacer de ellos bravos soldados que defiendan la patria. Estos errores, o quizás actos de traición, se pagan muy caro y no sería descabellado imaginar un escenario donde en lugar de 4 x 4 y motos, nos visiten nuevamente pero montados en tanques y helicópteros de guerra a quitarnos las tierras y las riquezas que no supimos aprovechar. Y no hace falta que vengan de Europa, ya que Chile y Uruguay son hoy, militarmente más fuertes que Argentina.

domingo, 31 de agosto de 2008

48 - El boxeo

Era la pelea de fondo en el club Juventud Unida, la delegación visitante de La Rioja se conducía abiertamente a favor de los púgiles riojanos, habían traído también los árbitros, que sancionaban una y otra vez a los locales. Lo corroboraba la silbatina ensordecedora y los abucheos que iban creciendo, caldeando los ánimos desde la tribuna. En tres de los lados del ring estaban los jueces y en el cuarto, hacia el norte, la consola de sonido, los micrófonos del relator y publicista que en esa oportunidad era Chacho Tello y otras personas, mesas y elementos que prácticamente cubrían ese lado del cuadrilátero.

Desde hacía años me había dedicado a patrocinar jóvenes boxeadores, algunos de ellos iniciaron entonces brillantes carreras deportivas que siguieron a lo largo y ancho del país. Una vez, siendo pensionista en un restauran donde almorzaba y cenaba diariamente, se presentó en busca de trabajo un cordobés. Lo tomaron de mozo y sirvió un largo tiempo, un día comentó que en Córdoba practicaba algo el boxeo, le pregunté si tenía interés en participar de un grupo de de amateur que estaba creciendo en Tinogasta y aceptó, de esta forma comenzó su entrenamiento.

Aquella inolvidable noche, el “Cordobés” era quien iniciaba la pelea de fondo, atrás habían quedado todos los tinogasteños eliminados por un árbitro inescrupuloso, sonó el gong y el intercambio de golpes anunciaba un rápido desenlace pon nocaut, el árbitro “bombeó” a más no poder al “Cordobés”. En el segundo roud se repitió lo mismo, al tiempo que la tribuna bramaba con una catarata de improperios a los riojanos. Fueron al rincón, las caras de ambos púgiles daban cuenta de la ferocidad del encuentro. Sonó la campana y el “Cordobés” en lugar de tomar la diagonal para enfrentar a su rival, viró hacia el norte dirigiéndose hacia el árbitro a quien aplico un poderoso gancho de derecha en la mandíbula con tal potencia, que éste voló por encima de las cuerdas casi sin tocarlas, cayendo estrepitosamente sobre los equipos de transmisión que saltaron en mil pedazos, quebrando la mesa y varias sillas. Tello y demás acompañantes cayeron de espaldas ante el insólito desenlace de la pelea.

Acto seguido los espectadores se trabaron en múltiples peleas con los riojanos interviniendo rápidamente la policía. Para quienes no conozcan Tinogasta la policía está justamente al lado del club Juventud Unida y el comisario ordenó la detención inmediata del cordobés. Una vez rescatado un poco el orden, fui como representante del detenido a explicarle al comisario que considerara las circunstancias que desencadenaron los acontecimientos y a pedir por la liberación del cordobés. Este, que había presenciado los hechos me dijo en voz baja, que espere que se retire la delegación de La Rioja y que entonces liberaría al “Cordobés”.

Un tiempo después recapacité y comprendí que los espectáculos de boxeo con peleas de estilo callejero, se parecían más al circo romano que a un deporte virtuoso y me retiré del ámbito boxístico para siempre.

domingo, 18 de mayo de 2008

37 - El motociclismo

La ansiedad crecía con los minutos que se hacían eternos, era una carrera contra el tiempo que jugaban las campanas de la iglesia para anunciar el año nuevo de 1960 y la bocina de la locomotora del tren anunciando su llegada al pueblo. Pero ¿cuál era el motivo de tanta ansiedad? Sabíamos que en aquel tren llegarían nuestras motocicletas, las que ganamos en buena ley a nuestro padre cuando apostamos, mi hermano y yo a que pasaríamos de año en el secundario eximiéndonos en todas las materias sin llevar ninguna a marzo.

Casi simultáneamente con las campanadas se escuchó llegar el tren y exigimos desaforados que fuéramos a la estación a retirarlas, solo la comprensión de nuestra euforia pudo convencer al jefe de la estación, don Brizuela, que nos la entregara a esas horas de la madrugada, mi padre alquiló un camión que llevó las motos a nuestra casa. Las bajaron en la calle y de inmediato saqué mi Zanella Ceccatto de su embalaje y corrí por las calles de Tinogasta estrenando una nueva vida, una sensación de felicidad y libertad indescriptibles, que duraría los mejores diez años que recuerde. Esa noche no me acosté, prendí una vela y me quedé contemplando la moto a la espera del alba para poder salir a retozar del viento, sentir el perfume de las damas de noche que flotaban hasta el amanecer, dueño de la magia de los campos y de las montañas de mi querido Tinogasta.

Siendo muy pocos los de mi edad que tuvieran moto, me acerqué a un círculo de motociclistas bastante mayores, que me obligaron a adelantarme a mis recientes 15 años. Es así como me hice amigo de Tirso Irazu, un excelente mecánico con el que pronto entré al mundo de las competencias motociclísticas. Tirso a su vez era guitarrista y cantor de un conjunto folclórico, “Los Abauqueños” junto a los hermanos Veco y Tuco Chanampa, el “flaco” Campos y otros que eran excelentes y viajaban a presentaciones en festivales en otros pueblos.

Un día se organizó la primera carrera de motos en la localidad de Santa Rosa y un señor apodado “El Bulla” Carrizo, que tenía una moto CBS me la ofreció para que la corriera, Irazu la “preparó” para competir con varias motos de la escudería del alemán Guillermo Cron. Como participé activamente como “ayudante” de Tirso, quien me enseñaba los secretos de su oficio terminé pasando durante años días y días en su taller .

Llegó el día de la gran carrera, participaban numerosas motos, entre ellas una pequeña pilotada por un personaje del pueblo “Pincho” Blanco, hombre “viejo” comparado con el resto. Tirso me había dado la instrucción precisa de no abusar de la potencia de la CBS ya que despertaría sospechas de que la “preparación” estuviera fuera de lo reglamentario. Largamos y mi moto tomó de inmediato la punta y embargado por la emoción corrí a toda furia entre el estruendo de unas 30 rugientes máquinas. Cuando comprobé que le había sacado más de una cuadra al segundo quedé estupefacto cuando vi en una de las vueltas del circuito, que Pincho Blanco iba delante mío, sin analizar lo sorprendente del caso aceleré para pasarlo pero varias vueltas más adelante nuevamente estaba delante mío lo que me decidió a ponerme a máxima potencia hasta el final de la carrera. Cuando me bajaron la bandera a cuadras había sacado siete cuadras de ventaja al segundo.

Al dar por finalizada la carrera se armó un tremendo lío porque Krohn pidió que mi moto vaya a parque cerrado para abrir el motor y determinar si hubo retoques fuera de reglamento. A esto Tirso dijo que si le abrían la moto que él había preparado exigiría que abrieran también las siete preparadas por Krohn, donde se notaría que todas tenían “cruce de lumbreras” pero las de él estaban mal hechos. Parece que esto disuadió a Krohn y me dieron ganador de la primera carrera de motos de Tinogasta.

A la noche hubo un baile con entrega de premios, cuando me dieron la copa fui hasta la mesa de mi escudería pero Tirso me la llenó de Champagne y me pidió que la llevase a la mesa de Krohn y les invitare. Tuve que atravesar toda la pista bajo la mirada de la numerosa concurrencia, pero cual fue mi sorpresa cuando Krohn me rechazó la invitación y con las orejas rojas de vergüenza tuve que volver con la copa llena a mi mesa.

Posteriormente participé en decenas de carreras y como espectáculo final me paraba sobre el asiento extendiendo los brazos frente al palco de las autoridades, Tirso también comenzó a hacer espectáculos al final de las carreras con una Gilera 500 pero subiéndose al tanque de combustible. Al tiempo yo también me subía al tanque pero Tirso para no ser menos, comenzó a subirse sobre el manubrio de su pesada moto cosa que admito jamás me animé a hacer.

Aclaro que Pincho Blanco, que participaba solamente para agregar humor a la carrera cortaba el circuito por la mitad y esa era la razón por la cual aparecía delante mío.

sábado, 3 de noviembre de 2007

8 - El automovilismo

Otro deporte en el que participaron varios integrantes de “La Barra” fue el automovilismo: todo comenzó con el Primer Rally Internacional Tinogasta – Copiapó, realizado en febrero de 1972 y organizado por varios tinogasteños que habían estrechado lazos de confraternidad con los hermanos chilenos a través de la frecuencia de radioaficionados.

Una comisión en la que viajaban Mirolo, Héctor Rodríguez, en una camioneta de la municipalidad y en otra Luis (Rorro) Cuello y César Cuello, viajamos hasta Copiapó marcando los hitos y las distancias para realizar el cálculo de regularidad.

Marcando el camino en una Chevrolet Apache, imponente fondo cordillerano

Camino por donde pasó el rally, hoy un asfalto nuevo

Unos meses antes había visitado Tinogasta el Intendente socialista de Copiapó en la época de Allende, con miembros de su gabinete, entre los cuales se presentó un profesor universitario.

Al llegar la comitiva a Copiapó fuimos recibidos por el Rotary Club con toda pompa, al día siguiente fuimos al puerto de Calderas (74 Km) donde por la noche ofrecieron una regia cena en un restaurant construido sobre el mar, a cierta hora y bastante alegres, decidimos trasladarnos a Chañaral distante unos 90 Km de Caldera, íbamos muy rápido esa noche cuando una falla en la camioneta que conducía hizo que perdiera el aceite y se fundió el motor.

Fui remolcado casi 100 km hasta Copiapó donde dejé la camioneta en la puerta de un taller mecánico a altas horas de la noche. Al día siguiente, al ir al taller, caminé por un largo pasillo donde al final, trabajando de espaldas, observé una persona de mameluco que parecía el dueño del taller; cual fue mi sorpresa y la de él cuando nos vimos de frente: era la persona que en Tinogasta se presentó como ministro en la comitiva del Intendente.

Fue una sorpresa que costó disimular pero terminamos haciéndonos amigos.

A medianoche de un día de febrero de 1972 se larga el gran rally con participación de notable cantidad de automóviles tanto de Tinogasta como de varias ciudades del noroeste.
En la foto: primero de la izquierda el intendente de Tinogasta Gregorio Pozos en el auto: piloto, César Cuello, copiloto Luis (Rorro) Cuello y navegante: Carlos María Gorostiaga, rodeados de gran cantidad de público.

Como íbamos a participar de la carrera no tuvimos obviamente acceso a los cálculos de tiempo, pero como era diestro en el uso de reglas de cálculo, (recordar que en esa época no había calculadoras), decidimos dejar la regularidad y pasarnos a la velocidad tomado nota únicamente de las distancias en kilómetros entre hitos.

Muchos otros hicieron lo mismo sin interesarles el puntaje y nos largamos a una desaforada carrera a ver quien llegaba primero a Copiapó. Si tenemos en cuenta que en esa época se cruzaba el río Guanchín más de 30 veces, imaginarán las cosas que vimos y vivimos aquella noche.

Lamentablemente, a los pocos minutos de largado el rally se produjo el primer accidente con el vuelco del auto conducido por “Pocho” Robledo, dueño de la línea de ómnibus que lleva su nombre, que afortunadamente no se lesionó pero tuvo que abandonar.

Al ir subiendo el último tramo del paso de San Francisco nuestro auto se quedo sin fuerzas por falta de oxígeno y recuerdo la desinteresada colaboración de uno de los participantes, el señor Barrientos de Catamarca, que en un pequeño Fiat pero con un tubo de oxígeno empujó nuestro pesado Chevy hasta lograr la cima.
Paso de San Francisco el Chevy y el Fiat de Barrientos

En la gran confusión y ya casi al amanecer, suponíamos que íbamos primeros ya que no veíamos luces adelante nuestro y habíamos sacado centenares de kilómetros a los que venían haciendo regularidad.

Cual fue nuestra sorpresa cuando ya de día aproximándonos a Copiapó encendimos la radio y escuchamos a un locutor decir a viva voz: “aquí, llega el primer bravo piloto argentino....” y al momento las palabras de uno de nuestros compañeros de “La Barra” Faruk Cabur saludando al pueblo chileno en medio de la algarabía popular....

Lo que pasó en Chile, el regreso y el baile de entrega de premios sería muy largo de narrar pero fue algo inolvidable que quedará para siempre en la memoria de los participantes.

miércoles, 24 de octubre de 2007

7 - El deporte

Para descansar un poco del análisis socio económico de Tinogasta recordaremos una aspecto de “La Barra” que aún no fue mencionado: ya desde los tiempos de Slavco, las discusiones del foro que a veces no tenían lugar físico para debatir se complementaban con la práctica del ajedrez.

Slavco había traído un tablero y dado a que era bastante bueno jugando, varios de los personajes que se acercaron a desafiarlo tuvieron que ejercitarse para evitar una baja performance.

Entre los que se recuerdan como pioneros de este deporte estaban: Roberto Sarquís, Pedro Olmos, Miguel Angel Luque, el profesor Sierralta, Toto Crifasi, Lídoro La Fuente (luego Intendente de Tinogasta), Angel Magaquián (Senador provincial), Mario Pagura (banco Nación) y muchos otros.

Al poco tiempo eran tantos los participantes, que tuvieron que traer muchos tableros. Slavco que era el dueño del bar se concentraba tanto en el juego que cuando algún cliente quería un café había que gritarle varias veces para que emerja de su submundo lúdico y preste atención a los pedidos que le hacíamos.

Había duplas famosas, porque hay que aclararlo: eran competencias más conversadas “que partido de truco”.

Habiendo observado que los cerdos, vistos de atrás tienen los testículos como dentro del cuerpo, habíase originado la frase que decíamos cuando el partido se tornaba adverso, ya sin posibilidades: “estoy perdido como huevo de chancho” coloquialmente, “ huevo’y chancho”.
Don Luque, abrumado por la cantidad de veces que le repetían tal frase solía decir: “mi amigo, por favor...., deje tranquilos los huevos del chancho”.

Pero hablando de deportes no podemos dejar de decir que los “jóvenes” encontramos en nuestro ex profesor de la secundaria: don Ramón Sierralta, un incansable promotor de las actividades físicas; es así como formó un grupo de tenistas que si bien no todos eran habitué de “La Barra”, conformábamos un grupo que en poco tiempo se hizo muy amplio y sus encuentros en el club de Santa Rosa eran verdaderas fiestas tanto para el cuerpo como para el espíritu.

Organizábamos torneos con tenistas de la ciudad de Catamarca, La Rioja, Chilecito y muchos otros pueblos o ciudades.

Al igual que con el ajedrez, estos encuentros, generalmente de cuatro jugadores, dos veteranos llenos de experiencia y picardía y dos jóvenes llenos de fuerza y velocidad eran tan conversados como los de ajedrez.

Fueron épocas realmente hermosas y estoy seguro que todos recordarán con nostalgia, aquellos tiempos maravillosos.

Anécdota:

La cancha de tenis estaba al lado de una pileta de natación, separada por un tejido metálico, una tarde se había subido al trampolín una chica muy hermosa, mientras jugábamos un duro partido de tenis.

Al poco tiempo, uno de los que esperaba con ansiedad su turno para jugar, notó la distracción que producía en los jugadores esa figura escultural y las pelotas llegaban o “anchoas” o “largoas” (anchas o largas, según el vocabulario de la época) y se dilataba el partido hasta que éste gritó a la rubia señorita: ¡Gracielita......!, ¡lárgate de una vez...! , para que los veteranos terminen por fin el partido...!


Imagen de la época en el club Santa Rosa: de izquierda a derecha: Marcelo Córdoba, Ovi Ferreyra, uno de los pilotos de helicópteros Lama de la Fuerza Aérea cuando realizaban la demarcación de límites con Chile, Pino Sesto, Carlos Navas (después Intendente de Tinogasta), Ricardo Pruné, Ramón Sierralta, Eduardo Knez, Basilio Nieva y César Cuello.