sábado, 22 de diciembre de 2007

22 - Un mundo pequeño

El Dolphin, barco de regular tamaño había anclado en el puerto de Nassau en la mayor isla de Las Bahamas. Entre las propuestas para aprovechar el día figuraba un viaje en una embarcación más pequeña a una isla lejana perdida en la inmensidad del Océano Atlántico, el objetivo era alcanzar un lugar aislado del bullicio, una isla con solo algunas palmeras, la playa y el inmenso océano haciéndonos sentir las únicas criaturas vivientes en un lugar recóndito del planeta, hacia allí fuimos en busca de la ansiada paz, alejados del trabajo, el teléfono, los negocios y los asuntos cotidianos, era encontrar por fin un remanso espiritual, un merecido descanso.

Al llegar, tal lo prometido comprobamos lo pequeña que era la isla, unos 400 metros de largo por igual de ancho, con más palmeras que las imaginadas y playas que al menos a la mañana la bañaban aguas transparentes y tranquilas. Nos pusimos a nadar y a bucear por entre arrecifes de coral hasta el mediodía.

Isla muy pequeña en medio del océano
Playa con rocas y corales en el Atlántico norte
Terminábamos de almorzar frugalmente con unas buenas cervezas cuando salimos en busca de una hamaca para dormir una breve siesta, justamente un hombre alto de cabello blanco se acababa de levantar de una de las escasas hamacas que había atadas entre dos palmeras, una vez recostado vi que el hombre volvía lentamente revisando la arena, seguramente había perdido algo.
Hamacas entre palmeras
Un compañero de viaje se había recostado en otra hamaca a cierta distancia, antes de cerrar los ojos le pregunté en cuanto tiempo nos levantaríamos para volver al mar, cuando vi aparecer la cara de este señor, por encima de la mía que me preguntó:

¿Usted es de Tinogasta?,

¿Qué es esto? pensé, ¿dónde estoy?, ¿acaso no es ésta una isla perdida en el Atlántico norte?, ¿quién puede hablarme justamente aquí y en castellano?, ¿tan mal me hizo la cerveza? Entonces se dio este insólito diálogo:

- ¿Cómo sabe que soy de Tinogasta? le pregunté.
- Por la tonada, me contestó.
- ¿Usted conoce Tinogasta?
- Si antes iba siempre ahora mando mis camiones.
- Seguidamente me preguntó:
- -¿conoce a Quique Cuello?

Esto no puede ser pensé, no puede ser real, me esta preguntando si conozco a mi hermano...

- Es mi hermano le respondí.
- ¡Ah! usted es el hermano... ¿usted es el que me cobró caras las uvas esa vez que se le acabaron a su hermano..?
- Pero..... ¿Quién es usted? Le pregunté sorprendido.
- Yo soy Cabello, el comprador de uvas de Santiago del Estero... soy cliente de su hermano desde hace muchos años.
- ¡Ah! Usted es Cabello... pero mire que casualidad, ¡dónde nos venimos a conocer!,..pero ¿que anda haciendo por aquí?
- Todos los años vengo a pasar un mes en Estados Unidos con la familia y esta vez tomamos un crucero a las Bahamas y de ahí vinimos a esta isla.

Le di la mano y le dije... que pequeño es el mundo... y nos despedimos.

Pero ese día iba a ser duro para mi. Al rato volví al mar pero ahora el oleaje se había embravecido y agitaba fuertemente las aguas de la costa, pero el deseo de bucear era más intenso y nos sumergimos. Fue en mala hora, un golpe de corriente me lanzó violentamente contra un arrecife de cantos agudos y me produjo una profunda lastimadura en la mano, como consecuencia tuve que salir a pedir auxilio a la base ya que perdía mucha sangre. Prepararon de inmediato una lancha ambulancia y partió raudamente hacia Nassau, tardando unos 45 minutos en llegar, pero en vez de llevarme a un hospital lo hicieron al barco en el que viajaba y me entregaron al médico de ese barco que ya me esperaba porque le avisaron por radio.

Me hicieron varios puntos de sutura, el cirujano hablaba a una oficina gubernamental dando el parte del accidente, me explicaron que no debía pagar nada porque el gobierno de Las Bahamas tiene un seguro que protege a todo turista que llega a su país.


En primer plano el Dolphin anclado en Nassau
A la noche el barco emprendió el regreso hacia Miami, como es de estilo y siendo la última noche del crucero nos vestimos de gala para asistir a la “cena del capitán”, exagerando nuestra puntualidad llegamos al hall de recepción unos minutos antes donde encontramos a una exuberante señorita, de unos 20 años, muy alta vestida de negro, mientras inventábamos una escusa para acercarnos a saludar a tan bella compañera de crucero que no la habíamos visto antes, ¡zas... la sorpresa se presentaba nuevamente!: de rigurosa etiqueta se acercaba el padre y la madre del monumento: el señor Cabello y su señora...

¡Amigo Cabello....! le dije, no me diga que usted también viaja en este barco..., nos presentó a su señora y a su espectacular hija y departimos un largo rato.

Para rematar la noche fuimos a un night club que tenía una larga barra donde mujeres solas esperaban al .. príncipe soñado que no fue, a derramar el rimero melodioso de su voz... Nosotros, viendo que nadie bailaba en una pista de parquet que atravesaba todo el ancho del barco, nos acercamos al disc yockey y pedimos que tocara algunos tangos.

Pero notaba algo raro, parecía que el barco estaba muy inclinado a estribor, una inclinación era normal pero no que fuera tanta y que no cediera, quizás bebí demasiado en la cena del capitán pensé. Apenas se insinuaron los acordes del 2 x 4 salimos a recorrer la pista derrochando cortes y quebradas hasta que se acabó la pista y casi pasamos de largo, al encarar el regreso hacia babor, avanzar se hacía muy cansador y no pudimos terminar los tangos que ponía el disc yockey, salimos de la pista y fuimos a preguntar a un tripulante sobre que estaba pasando, nos dijo que el barco avanzaba con una inclinación de 20 grados hacia estribor a causa de un fuerte y persistente viento en el lado opuesto.

Así terminaba otra demostración de lo pequeño que es este mundo..

8 comentarios:

cogote dijo...

ingeniero le agradezco tanto que haya dejado de escribir pelotudeces sobre la mineria. Viejo pelotudo

Anónimo dijo...

verdaderamente eres un cogote,,mal educado y sin principios ,para hablar asi en esa lengua tan baja con un ingeniero,,por lo menos seria mejor que te respetes tu mismo para que te respeten ,mal educado .Es un pecado que en Tinogasta,tengamos gente inculta .
quisiera saber si tu cogote entendes algo de mineria ,y si lo entendes ,por favor,convenceme de las estupideces que estan hablando sobre el uranio.

en contra de anonimo dijo...

siempre a un animal lo defiende otro. en primer lugar cuestiono tu idolatria hacia un ingeniero. ¿son mejores personas? ¿lo eres tu por idolatrarlos? este sujeto cuello escribe muchisimas barbaridades, asi que deberias ilustrarte un poco antes de defenderlo de esa manera. me dan asco los dos. Y mas aun y si el mismo ingeniero quien se defiende de este modo.

Anónimo dijo...

Viejo pajero, ya te querias "hacer" a la hicja de Cabello. me parece que la hemorragia te afecto gravemente.o el agua salada, en fin. VERDE!!!!

Anónimo dijo...

Viejo pajero, ya te querias "hacer" a la hicja de Cabello. me parece que la hemorragia te afecto gravemente.o el agua salada, en fin. VERDE!!!!

Anónimo dijo...

Contestando a una persona que unicamente da negatividades,veo que odias a las personas que tienen estudio,,y mas:Acomplejado de los ingenieros,,veo tambien que no tenes ni la primaria y si la tenes ,que mal aprendistes educacion ni la menor idea de discutir como gente culta,me duele mucho que hay todavia individuos,ignorantes, todavia estoy esperando una respuesta cientifica que cual es el perjuicio que produce el uranium,antes de prosesarlo,esta pregunta se la hice a cogote y ahora a ti,a ver si tenes conocimiento de esto,y no andar metiendo las patas donde no tenes que meterlas y para tu informacion,:Egresado en Europa,y orgulloso de mi titulo,,es por eso que defiendo a otro ingeniero,,porque hay verdades que duelen,y no te gusta ,escucharls o leerlas,y seguira todavia la ignorancia en mi querido tinogsta,con gente como vos

César dijo...

¡Querido amigo! Nos volvemos a encontrar en este blog.
Te agradezco tus comentarios ya que habrás visto que con lo que expuse en el blog solo conseguí críticas e insultos, hubo un comentarista que insinuó que una intervención tuya la había hecho yo mismo en mi propia defensa.
Le informo al comentarista, que este brillante ingeniero que reside en Méjico fue nombrado en el capítulo 2 del blog y conté que partió de Tinogasta en 1970, conoce gran parte del mundo, estudió ingeniería en Italia y trabajó para poderosas empresas viales de medio oriente.
Después de 30 años nos visitó en Tinogasta y tuvimos la gran alegría de volver a vernos y compartir el año nuevo de 2001.
Para vivir una experiencia de vida que sea un ápice de la de mi gran amigo, seguramente tendrá que nacer varias veces.
En cuanto al resto de comentarios agregué un vínculo al blog de Rozitchner, con el objeto de que vean como una persona muy conocida pero de derecha mucho mas extrema que la que puedan asignarme a m,í recibe comentarios que marcan el nivel cultural de Buenos Aires donde hay al menos en el centro hasta 4 librerías por cuadra, mientras en Tinogasta hay 4 carnicerías por cuadra.

Anónimo dijo...

Mi querido amigo Cesar,gracias por los elogios que me haces,la verdad ,no es para tanto,pero eso si,, sabes muy bien ,el aprecio que te tenemos a ti y tu esposa,y ahora que abristes estos blogs;esta todo muy bien hecho muy bien redactado,muy bien explicado ,detalles con detalles,y te dire una cosa ,no te desanimes ,,tenes que seguir adelante,con esto,para ganarle a la incultura que anda por ahi suelta y hacer ver que hay muchas maneras de criticar en una forma civilizada,de todo corazon,te deseo lo mejor y segui dando lo mejor de lo mejor ,un abrazo negro y felicidades,aqui estamos siempre leyendote y muy emocionado,de ver que de Tinogasta salen gente buena,y bien educadas.