sábado, 18 de octubre de 2008

55 - La dama de noche

Cuento

Tras muchas noches de farra continuada, ni la juventud de aquella época alcanzaban para mantener la energía vital a pleno, bailes, serenatas, aquellos tintos de dudosa calidad y tanto trasnochar habían resentido algo mi entusiasmo cuando se presentó un grupo de amigos a invitarme a un festival folclórico en un pueblo, casi una ciudad a unos 200 Km, por amor propio no podía aflojar y poniendo solamente la condición de que tomaríamos un hotel y descansaríamos allí esa noche, acepté y nos fuimos en una vieja camioneta.

Conseguimos un hotel justo frente a la plaza, nos bañamos y salimos a conocer el centro, era de noche y una multitud de gente sobre todo jóvenes daban marco al clima festivo que se vivía. Apenas dimos los primeros pasos uno a uno iban mis compañeros encontrando chicas dispuestas a hacerles compañía en esa bella ciudad. Habiéndome quedado solo, caminaba hacia el centro de la plaza cuando vi que venían tres chicas, una más alta en el medio y dos más bajas y jóvenes a sus lados, entendí que era mi ocasión y cuando me aproximé a ellas les dije:

-¿acaso son las flores más bellas de este jardín?

Las chicas se sonrieron pero pasaba tanta gente que cuando me reubiqué para hablar con la más alta las otras se perdieron en la multitud.

- ¡Qué lindo que es todo por aquí! le dije, lástima que estoy solo....

- Esta noche voy a ser tu compañera .... me dijo esta mujer de piel transparente, ojos verdosos y cabello claro. Era una mujer bella pero había algo en su mirada que le daba un halo misterioso.

- Caminemos, muéstrame tu ciudad.

- No, me contestó, tienes que sacarme de aquí, no quiero que me vean.

-Tengo una camioneta.

-Bueno, vamos en ella contestó, ¿quien será esta chica? me preguntaba, ¿qué puede ser para temer que la vean?.... ¿será una mujer casada?, ¿será una prostituta?. Pero ya había entrado en una vía sin retorno.

Cuando salimos le pedí que me indicara donde ir ya que era la primera vez que estaba allí, me condujo hacia las afueras del pueblo y después de varios kilómetros hizo que saliera de la ruta asfaltada y tomara un camino de tierra que conducía a una montaña, el camino era serpenteado y lleno de vegetación autóctona. Por fin el camino se acabó, nos bajamos y me tomó de la mano,

-Ven, me dijo.

Caminamos por un sendero que bajaba y bajaba, la vegetación era tan espesa que rozaba nuestros cuerpos hasta que por fin llegamos hasta un río de agua clara. La orilla era una verdadera playa y la luz de la luna producía un efecto mágico. Nos miramos de frente y la chica me puso sus manos en mis mejillas y me besó. La abrasé fuertemente mientras el fuego de la pasión devoraba mi corazón , la recosté en la arena y el tiempo se aceleró. La luna cambiaba de horizonte y comencé a sentir que mis fuerzas llegaban a su límite.

Agotadísimo tras tantos días de desvelo le dije que quería volver al pueblo a descansar, me dijo que no lo hiciera.

- Te agradezco tanto esta noche maravillosa e inolvidable pero debo irme, tengo sed y hambre, quiero descansar un rato, tenemos que volver a mi pueblo.

- Te pido que me acompañes porque serán los últimos momentos para mi, yo no volveré contigo a la ciudad. Espérame un momento, ya vuelvo.

Se fue, mientras esperaba inquieto que volviese, a los minutos apareció con una bandeja con dos tazas de mate cocido y tortillas.
- Hay una casa cerca, exclamé, ¿vives por aquí?.

-Toma tranquilo tu té y no preguntes nada.

Tomé el mate cocido, pero de inmediato fui a investigar si había alguna casa en las proximidades, iba de un lado a otro pero no había vestigios de vivienda ni luces en un radio que pudiera haber recorrido la chica. Volví confundido.

Ya estaba clareando el alba y ella estaba sentada sobre una piedra:

- No busques lo que no existe, acércate a mí y bésame por última vez.

- Pero ¿que pasa?, ¿por qué no quieres volver a la ciudad? ¿te he hecho algún daño?

-No, soy una dama de noche y se acaba mi tiempo.

Caminó hacia el río pero no se hundía en el agua, se alejaba lentamente pero la luz del amanecer la desvaneció.

lunes, 13 de octubre de 2008

54 - Obama

En el escenario electoral de Estados Unidos, los demócratas, con el vocablo CAMBIO (CHANGE) han logrado condensar en una sola palabra un eslogan publicitario ambiguo.
Obama y su lema “Change”, Para McCain es “Country First”

Apartando las opiniones tercermundistas de que EEUU representa al demonio imperialista que va con sus tentáculos a apropiarse de cuanta riqueza haya en el mundo, podríamos preguntarnos ¿por qué habría de cambiar el país más poderoso de la tierra?. En todo caso naciones como la nuestra deberían cambiar, ya que es una de las pocas excepciones, que de ocupar un lugar destacado en el mundo a principios del siglo XX, ha retrocedido al subdesarrollo y lo que es peor, no logra articular políticas ni siquiera de mediano plazo que puedan detener la brecha que se ensancha cada día más hasta con los países exitosos de la región como Brasil y Chile.

Si Obama se refiere a cambiar algunos aspectos impositivos del actual gobierno, revisar los tratados de libre comercio o redefinir estrategias internacionales, nada amenazaría a la gran potencia del norte, pero si los cambios van más allá y comienza sutilmente a introducir nociones de estado benefactor y lucha de clases, quizás entonces podamos pensar que un ariete filoso amaga traspasar la armadura protectora del gigante.

En Estados Unidos existe una izquierda que poco a poco va infiltrando el partido Demócrata, alejándolo de la centroizquierda convencional, es gente obtusa tanto o más que las que asuela a Latinoamérica, odian a los “ricos” al mejor estilo peronista y preguntan cuándo les tocará a ellos. (Los ingresos no los esfuerzos). Dicen que los Republicanos han hecho un pésimo gobierno y que McCain es el continuismo, George Bush es el demonio en persona y que el capitalismo ha llegado a su fin.

Los agoreros del fin del capitalismo y de Estados Unidos hablan desde el odio, la envidia y el resentimiento, en los últimos años el crecimiento económico de EEUU fue gigantesco, los extranjeros han invertido un promedio de 5.000 millones de dólares diarios en EEUU y lo han hecho desde todos los rincones del planeta sencillamente porque es la economía con mayor productividad del mundo. Ver nota [1].

Siempre pongo este ejemplo: supongamos que le decimos a un obrero que con una pala, de vuelta la tierra de 1 hectárea, con gran esfuerzo quizás lo realice en 1 mes, a otro le encargamos la misma tarea pero le damos un tractor (el capital) éste dará vuelta la tierra a 100 Has en 1 día, aquí se ve el concepto de “productividad” y el capital, término vilipendiado hasta el hartazgo por la izquierda significa la “herramienta”. El capital no es un signo $ que se pone en la solapa un “oligarca” como hacían creer los políticos corruptos envenenando el corazón de los pobres.

McCain como buen conservador, dice “Country First” (El país primero), este eslogan me recuerda por contraste las palabras de Isabel Martínez de Perón cuando decía: “...no sacrificaremos nuestra generación en beneficio de las futuras....” claro, pertenece a la clase de los “primero yo” ....y el otro que se embrome..., típico pensamiento del mal educado.

McCain por el contrario piensa en las generaciones futuras y arriesgó su vida por esa causa, es un héroe de guerra y tiene hijos luchando en Iraq, al igual que su compañera Sarah Palin. Para algún argentino, lo de McCain les resultará una macana ya que éxito en un país desvirtuado se entiende acomodar un pariente en el gobierno y heroísmo es subirse la dieta o quedarse con algún vuelto.

Es posible que gane Obama, ojala que sea para bien y que las instituciones lo controlen de cerca para que el mundo siga teniendo un país de triunfadores, de creadores incansables de riqueza e innovación, que defiendan la libertad de los individuos con pechos valientes en un mundo lleno de ratas fundamentalistas, cobardes y traicioneras.

[1] Nota de Jorge Castro en:

domingo, 12 de octubre de 2008

53 - Volver al trabajo

Habiéndome ido tan mal con los cuentos, solo 3 visitas se interesaron según Google Analytics y viendo cuales son los temas que más lectores atraen, interpreto que me dicen: joven César, vuelva a su trabajo y deje la literatura para los entendidos.....

Pues bien, contaré una anécdota de trabajo ilustrativa, allá por la década de los 70 había construido el parral de la derecha, el que se ve abajo:

Tractor sobre el primitivo bordo para una nivelación.

Para continuar con el siguiente había un problema de niveles, en 120 metros de norte a sur y 400 m de este a oeste, el terreno se elevaba unos 6 metros en la esquina noroeste y 0 m en la sudeste, un verdadero plano inclinado. Con una topadora trabajando solo en las tardes hice un bordo de 400 m de largo y 4 m de altura, justo por donde se ve andar un tractor. Obviamente hacia la izquierda del tractor había un “vacío” de 4 m de profundidad ya que esto era solo un “bordo” pero ya en ésa época pusimos a trabajar lo que llaman “nivelar con el agua” y poco a poco se fue rellenando con sedimentos.

Cuando en 1998 decidí hacer otro parral, el de la izquierda en la foto, apremiado por el tiempo hice en la esquina sudeste un montículo de tierra de unos 3 m de altura y en la punta enterré un esquinero que sobresalía 2,20 m o sea a 5, 20 m del suelo. En la esquina noroeste, cavé un gran hoyo y enterré un cabezal también de 2,20 m cuya parte superior no afloraba del nivel de la tierra, cavando y haciendo acrobacia armamos el “aro” del nuevo parral. Me cuentan los obreros que quedaron terminando el trabajo, que la gente que pasaba por el lugar y veía esta estructura catastrófica decían: “pobre ingeniero, parece que se ha jodido de la cabeza”......
Vista del parral “bajo” desde el “alto”, 4 m de diferencia.

Pero esa gente no sabía que aplicaría una técnica de alta eficiencia cuyas bases se conocían pero que perfeccioné después, es importante que se comprenda: consiste en arrastrar tierra desde las partes altas a las bajas por una acequia con agua a bastante velocidad, para producir el arrastre de la tierra.

Para lograr un caudal capaz de transportar tierra se hace una laguna para almacenar energía potencial gravitatoria:

Por entre los álamos va la acequia que alimenta la laguna y tarda 2 horas en llenarse.
Mientras el agua va llenando la laguna se va acercando tierra a la “zona de carga” en la parte alta, una vez llena se rompe el bordo y un gran caudal arrastra la tierra unos 250 m de distancia para rellenar algún “bajo”, la topadora ayuda todo lo que puede, la laguna se desagota en 20 minutos.

Trabajo terminado el parral ha sido “rellenado” a nivel. El esquinero del fondo estaba a 5, 2 m del suelo ahora a 2,20m.


Al fondo se ve la faja de tierra donde está el parral sobreelevado.

Tarea similar en otro cuartel.

Espero les haya gustado, si no vuelvo a los cuentos.......
Nota: los cálculos correspondientes a esta tarea se encuentran desarrollados en el archivo Excel “Volumen bajo un plano” en:
http://sites.google.com/site/cuelloroca/Home/aplicaciones-1
donde se aprecia que se movieron 840.000 toneladas de tierra de relleno, sin utilizar ningún transporte mecánico.

domingo, 5 de octubre de 2008

52 - La cruz de hierro

Cuento


Hacía años que no salía del pueblo, por fin pude comprar una auto usado, parecía estar en buen estado. Un día decidimos con mi esposa emprender el primer viaje, me enteré que ya habían habilitado un nuevo camino asfaltado y que ya no pasaríamos por unas curvas muy estrechas que tenía el viejo camino de tierra.

Una mañana por fin partimos, en poco tiempo llegamos a una larga recta del camino nuevo, daba gusto viajar por allí, bien señalizado, las banquinas limpias, pero sobre todo sentíamos la satisfacción de poder tomar unos días de descanso después de un largo período de trabajo continuado. No bien percibimos la caricia fugaz de la felicidad, el auto comenzó a fallar, se paraba el motor, después andaba un corto trecho y se volvía a parar hasta que con el último impulso lo detuve en la banquina.

Pensé en una basurita en el carburador, levanté el capot y con un elemental truco de mecánica básica crucé dos cables de bujías de tal forma de producir una explosión en el cilindro a media admisión. Le di arranque unos segundos y volví a poner bien los cables, había expulsado la basura, en eso miré hacia un costado y vi que cerca del alambrado del camino había una cruz de hierro, me acerqué para ver si decía de quien era ya que es costumbre en la zona poner cruces donde se producen accidentes fatales y el camino era demasiado nuevo para que se hubiera cobrado ya alguna víctima. Había algunas flores pero ninguna inscripción.

Seguimos, tiempo después decidimos hacer un segundo viaje, hice afinar el auto previamente, pero como una broma del destino, más o menos en la misma parte, el auto comenzó a fallar y tuve que detenerlo en la banquina, repetí la operación con los cables y al cerrar el capot miré con sorpresa que había quedado nuevamente justo frente a la cruz de hierro, me acerqué a ella y ahora tenía muchas más flores y algunas ofrendas. La miré atentamente y un recuerdo fatídico cruzó por mi mente.

En una época de locura e irresponsabilidad juvenil, volvía de noche de una ciudad con varios amigos, una larga recta en bajada hizo que alcanzáramos gran velocidad cuando una brutal explosión sacudió el auto, descartamos un reventón de un neumático por cuanto no perdimos estabilidad. Cuando comprobamos que era un resorte de torsión del baúl que había golpeado la luneta trasera nos tranquilizamos y seguimos, no sin antes atenuar el susto con unos buenos tragos de wisky, alegres llegamos a un pueblo y vimos en un restauran, el camión de Magín, hombre trabajador pero supersticioso que se dirigía a nuestro pueblo, azuzado por el duende travieso del alcohol, alguien propuso jugarle una broma pesada: como en una parte del camino de tierra de entonces había un fuerte estrechamiento, donde solo podía pasar un vehículo por vez, pondríamos una cruz en el medio y borraríamos con pichanas las huellas de nuestro auto.

Para consumar la broma era necesario conseguir una cruz, fuimos al cementerio, como nadie se animaba a entrar, salté la tapia y en medio de la oscuridad alcancé a tocar una cruz de hierro, la moví hasta arrancarla, la puse en el baúl y seguimos viaje, la colocamos en medio del estrechamiento apoyada con piedras y borramos las huellas. Llegamos al pueblo y nos quedamos esperando a que llegara Magín para saber si la broma dio resultado, pasaban las horas y no llegaron ni él ni ningún otro viajero, nos fuimos a dormir sin saber que aquella noche gentes detenidas tras las cruz junto con Magín, formaron una almita al lado del camino.

Mientras continuábamos viaje, le conté a mi esposa sobre este recuerdo borrascoso que irrumpió en mi mente, me preguntaba con insistencia si esa cruz era la misma de la anécdota, pero no supe asegurárselo con certeza. En todo caso alguien tuvo que cambiarla desde su antigua ubicación en el viejo camino al nuevo. Un tiempo después me volvió a pasar lo mismo, se repitió por años, solo una persona tan incrédula como yo, pudo soportar un hecho tan sugestivo y reiterado sin reaccionar. Siempre, siempre me quedaba frente a la cruz hasta que un día al detenerse el vehículo me bajé, me dirigí hasta ella y dije:

Señor, le pido perdón, me arrepiento profundamente de haber profanado su tumba, se que usted me está dando un mensaje que me negaba a entender. Se lo agradezco, será una gran lección para mí, que descanse en paz....

Dejé atrás la fina membrana que separa nuestros mundos y seguí mi camino, nunca más se detuvo mi vehículo y cuando paso por ese lugar, agradecido elevo una plegaria a los cielos por el eterno descanso de aquella alma bondadosa.

domingo, 28 de septiembre de 2008

51 - Universos paralelos

Cuento


Veníamos en la moto de San José, un pueblo recostado sobre un cerro de granito viejo, habíamos ido a pasar unos días, a probar suerte con nuestras medias llenas de bolillas, no encontramos gente joven como nosotros para jugar y nos dejamos atrapar como chorlitos por un par de viejas setentonas, flacas, altas y muy astutas.

Vestían largas polleras oscuras, casi negras, para nuestros cortos 16 años, parecían figuras espectrales que nos miraban desde lo alto. Una de ellas pronto dibujo una círculo en la tierra bajo el enorme eucalipto que daba sombra a toda la calle de entrada al pueblo. El desafío, cuando se aceptaba en aquellos tiempos, era un asunto de honor, comenzamos a poner nuestras bolillas en el círculo , el juego se llamaba “la porra” y las viejas pusieron las de ellas, trazamos una raya a la distancia reglamentaria y tiramos nuestras “teras” para ver cual quedaba más cerca, la proximidad a la raya marcaba el orden de entrada al juego, el que estaba más cerca comenzaba la partida.

“Tincaba” uno por vez tratando de sacar alguna bolilla fuera del círculo, si lo conseguía no solo ganaba esa bolilla sino daba el derecho a seguir tirando a otras bolillas hasta que fallara en alguna; se entiende entonces que la técnica era impactar en el medio a la bolilla para que la tera quedara “bailando”, clavada en el lugar cerca de las otras, de tal forma de asegurar nuevos tiros cortos y precisos. Pero entonces venían los gritos, verdadero diccionario de sentencias que quien las pronunciaba primero, se acogía a leyes estrictas por las que uno podía invalidar el tiro del otro, por ejemplo diciendo: “carambola no vale”, significando que si sacaba una bolita del circulo pero la tera tocaba otra bolilla se anulaba el tiro y seguía el siguiente.

A la noche, íbamos a comer algo y a dormir en la casa de una tías de Marcos, que nos trataban como a hijos. Pero al día siguiente amaneció con amenaza de zonda, la luz llegaba distinta, no era la caricia cálida de los días de alegría y jolgorio, aquella luz anunciaba un día triste, de encierro, de malestar. Nos miramos como preguntándonos que hacer, pronto sacamos nuestras medias comprobando que la de ambos estaban casi vacías, las viejas nos habían “cupilado” que quería decir que nos habían ganado casi todas.

Comimos algo al medio día y ya el viento zonda comenzó a arreciar, se golpeaban las puertas y las ventanas, las ramas crujían y en aquella época el viento zonda solía correr varios días. Decidimos volver a Tinogasta; entonces no había asfalto, salimos hasta la ruta y emprendimos raudamente el regreso, no llevábamos casco ni anteojos y la tierra que se levantaba no dejaba ver bien el camino.

Ya en la “vista larga” cerca de donde es hoy la pista de aterrizaje, la tierra no dejaba mirar hacia delante, pero faltaba poco para llegar y aceleré la moto a toda velocidad. De pronto vi un camión dibujarse entre la tierra, estaba frente nuestro, veníamos por el medio de la ruta y ya no había tiempo para esquivarlo, alcancé a ver que en el portaequipaje iban algunas personas que se agachaban ante el impacto inminente. Era el fin, fue el fin.

Pero nada sentimos, fue como si atravesáramos el camión, con una sensación indescriptible, volví la mirada hacia atrás y una nube de tierra se alejaba vertiginosamente de nosotros llevándose el camión mientras nosotros entrábamos en un día claro y calmo, miré hacia adelante y comprendí que algo tremendo e indescriptible había ocurrido, no podía articular palabras ni pensamientos, miré con recelo el escenario y comprobé que ya era un incipiente atardecer. Lo dejé a mi amigo en su casa y seguí pasmado hacia la mía.

Muchos años pasaron hasta tener alguna pista de lo que había sucedido aquel día, cuando comencé a leer sobre los caminos múltiples, el experimento de la doble rendija de Young, las teorías de Richard Feynman , los multiversos, y lo que fue más importante, cuando dejé de temer de hablar de aquel increíble hecho y empecé a cantárselo a mis interlocutores, de entre los escépticos, comenzaron a aparecer personajes que vivieron experiencias parecidas, sin saberlo aquella mañana había cambiado de universo y el corrimiento en la hora parecía característico de estos acontecimientos.

Un día mi esposa me preguntó ¿entonces yo estoy casada con un muerto?, no le expliqué, en este universo yo no he muerto, porque el que nace en alfa llega a omega por cualquiera de los caminos posibles, en el otro sí, el universo que dejé siguió sin mí y vaya a saber en aquel que suerte tuviste tu.

sábado, 27 de septiembre de 2008

50 - El cineasta

Con este capítulo, inicio una serie de cuentos ubicados en escenarios y en tiempos reales, pero son fruto de la fantasía y cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.


Oímos comentarios que había llegado al pueblo Nogueira, con unas chicas que hacían filmaciones documentales, era un conocido de la juventud pero no de nuestra intimidad.

Escuchamos que filmaban ranchos y viviendas precarias, que reportearon a un viejito que vivía solo, en una piecita casi sin techo, eran tiempos de la subversión allá por los 70. Era casi de noche y nada indicaba a los pocos amigos reunidos en la confitería, que aquel día terminaría de una forma imprevista. Justo vimos que llegaba un grupo, era Nogueira acompañado de dos chicas de unos veintitantos años. Lo reconocimos más por la descripción de quienes los habían visto que por su aspecto, ya que cuando se fue de Tinogasta era muy joven.

Los invitamos a la mesa, traté muy disimuladamente de averiguar sus intenciones sobre las filmaciones que hacían para entender por que no incluían también algunas partes mejores o más vistosas del pueblo; no contestaron nada importante, los argumentos de estos jóvenes era fácil de imaginar, pero en un momento, las chicas trataron de escapar hacia otro tema menos escabroso y comenzaron a divagar sobre sus vidas que no les había dejado resquicios por explorar, habían probado todo, sus experiencias fueron tantas, tan variadas y fuertes que ya nada ni nadie podía emocionarlas.

Como repetían una y otra vez la imposibilidad de nuevas sensaciones, comenzamos a pensar que podrían estar drogadas, entonces me vino una idea para sacarlas del desánimo a la vez que procurarnos una diversión. Uno de los amigos presente en la mesa, había participado hacía algún tiempo con un grupo, en travesuras que para nada apruebo hoy, situadas en el límite de lo aceptable para unos e inadmisibles para otros. Formaba parte de nuestra búsqueda de emociones, eran tiempos de adrenalina y no de cocaína.

Entonces les hice una propuesta, les dije que después de escuchar su letanía, las desafiaba a realizar una aventura que las emocionaría profundamente, me contestaron que no lo creían, les insistí y les dije que lo haríamos en un rato más. Tras muchas negativas y desconfianzas, me dijeron que aceptarían si les garantizábamos que no habría hechos de violencia y que nadie las tocaría por ningún motivo. Les dimos esas garantías y en un breve aparte, envié a un amigo a “preparar” el equipo, que involucraba otros colaboradores, éstos ya sabían que debían repetir una rutina ya conocida.

Entretuve al grupo dando tiempo a que se preparara el equipo, ya no tendría oportunidad de hablar con alguno de ellos. Por fin llegó la hora, subimos todos en una camioneta y me dirigí al cementerio, cuando presintieron hacia donde íbamos, empezaron a manifestar cierta molestia ya que insinuaba una experiencia previsible y poco agradable. Llegamos al portón por donde se introducen materiales de construcción y nos dirigimos a un cruce de calles en el centro, donde está la mayor cantidad de mausoleos. La noche con una luna en cuarto menguante permitía caminar sin inconvenientes, los hice formar en semicírculo, eran unas diez personas las que habían llegado al lugar.

Era mi turno, debía comenzar a actuar:

¡Convoco, esta noche de tenue luna, a vosotros, espíritus amigos, levantaos de vuestros aposentos y acercaos, hay quienes quieren conoceros, almas incrédulas que divagan por el mundo de la luz sin saber que más poblada esta la tierra eterna! ..... y mientras esto decía, subía y bajaba las manos extendidas, pronunciando palabras inteligibles y gesticulando como si hubiera entrado en trance.

Con los ojos apenas entreabiertos, podía ver como las chicas se empezaban a tomar de las manos en un acto involuntario, los hombres también mostraban inquietud creciente y apretaban las mandíbulas para evitar que comenzaran a temblar.

Estaba por iniciar la segunda parte de la invocación cuando comenzaron a sentirse voces a distancias imprecisas, que imitaban a lobos, comenzaron muy suaves pero provocaron el acercamiento del grupo que trataba de autoprotegerse, yo desconté que estaba funcionando a la perfección el equipo que había organizado y continué la “ceremonia”.

¡Ya presiento su llegada!.... exclamé, estad atentos que pronto comenzarán a corporizarse.... pero en eso momento sucedió un hecho increíble, un grito de terror rasgó el silencio de la noche, todo el grupo levantó la cabeza dirigiendo la mirada a un mausoleo que estaba atrás mío, tales fueron las expresiones de estupor que interrumpí mi actuación y miré hacia atrás.....,!no lo podía creer!...., una figura blanca, etérea, subía serpenteando desde atrás de una cúpula redonda encima de un mausoleo, debo reconocer que me pegué un tremendo susto ya que esa parte no había sido preparada de antemano, atónito y sin palabras no supe como disimular el impacto de lo imprevisto y de los espectadores se apoderó el desconcierto.

El grupo, al advertir que el promotor de tan extraño ritual estaba perdiendo el control de la situación, se desparramó en todas direcciones quedando solo en el centro el grupo de forasteros que no se orientaban en que dirección estaba la salida, me acerqué a ellos pero las chicas comenzaron a insultarme descontroladas, me dijeron de todo, no podían creer que estuvieran viviendo una situación límite. Buscaba tranquilizarlas pero no me escuchaban hasta que por fin una de ellas que amagaba con pegarme, me exigió a los gritos que la sacara de inmediato de allí, era justo lo que esperaba y las conduje casi corriendo hasta la salida.

Cuando llegué al vehículo surgió un nuevo problema: faltaban varios, por lo que no pude complacer la exigencia de las chicas de trasladarlas de inmediato al centro. Desde el principio había enviado grupos a buscar a los perdidos, pasaba el tiempo y cada tanto aparecía alguno, pero la situación era insostenible por lo que encargué a algunos que se quedaran a continuar la búsqueda y llevé el resto al centro.

Al día siguiente me reuní con mi equipo, me contaron que Mario, ensayando un nuevo truco, fue el que se puso una sábana y se subió al mausoleo con la bóveda, las ramas de un ciprés proyectando su sombra fueron las que produjeron la impresión de una figura ondulante elevándose.

Pero había un problema serio, aquella noche no pudieron recuperar a todos, uno se había perdido, esperamos un día , dos, pero no lo volvimos a ver. Pasó el tiempo, años, muchos años hasta que un día, sentado en una confitería, vi que venía caminando despreocupada aquella persona, no podía ser otro, su figura era inconfundible, pronto calculé que pasaron más de 35 años, por un instante dudé si saludarlo pensando que quizás guardaba algún resentimiento pero le salí al encuentro, lo abrasé y le pregunté:

- ¿te acuerdas de mi?

-claro, me contestó.

Lo volví a abrazar y cuando se alejaba pensé si no habrán sido cenizas de la eternidad.

martes, 9 de septiembre de 2008

49 - Bienvenida al futuro

En pocas horas más se encenderá el Gran Colisionador de Hadrones, desde Tinogasta saludo la llegada del futuro, que estoy seguro significará el nacimiento de una nueva era, así como Colón en 1492 se embarcó hacia ignotos mares, pero circunscriptos a la superficie de nuestro planeta, hoy la humanidad con el máximo despliegue de la inteligencia, de los tesoros de la ciencia, de la ingeniería, de la razón y de la organización, se lanza a lo desconocido en el ámbito de lo infinitamente pequeño.


Vista de un gran detector de partículas

Pero lo infinitamente pequeño nos enseñará sobre lo infinitamente grande, por eso se quiere recrear las condiciones que existían en el nacimiento del universo, lo que llaman el “Big bang” o “Gran explosión”, porque pese al gran esfuerzo de investigación que hubo en el último siglo aún no sabemos con certeza por qué la materia tiene masa, ni sabemos claramente que es la “gravedad”. Einstein en su Teoría General de la Relatividad, decía que la gravedad no es una fuerza sino la consecuencia de un fenómeno por el cual la masa curva el espacio-tiempo circundante.

La afirmación de Einsten ha sido ampliamente confirmada por la experiencia y desde entonces sabemos que el tiempo es una dimensión ligada íntimamente con el espacio, si a este concepto agregamos otro que establece que la velocidad de la luz en el vacío es constante, (se representa con la letra “c” y por que es una constante, escapa al alcance de este artículo, pero hay que tener presente que si no fuera una constante nada de lo dicho aquí sería cierto), entonces podremos deducir la certeza del espacio tiempo:

Velocidad = espacio/tiempo , c=l/t
Siendo:
l = longitud y
t= tiempo,
c = velocidad de la luz, podemos poner:

l = c . t entonces, hagamos t = 0 y desaparece el espacio (en este caso la longitud que es una de sus dimensiones): = c . 0 = 0,

o viceversa haciendo l = 0:

t = l/c =0/c = 0, con lo que vemos que si no hay espacio no existe el tiempo.

Pero ¿que hace que la materia tenga masa y que ésta a su vez deforme el espacio-tiempo?. La respuesta está en que el vacío quizás no esté vacío. Sabemos que todas las partículas son en última instancia vibraciones electromagnéticas , pero unas tienen una masa muy superior a otras, ¿cuál es la razón? Pues bien, aquí aparece el bosón de Higgs, ésta es la partícula más buscada en el Gran Colisionador, para tener una idea de que significa pensemos que el vacío no es la nada y que el vacío es una sustancia que puede vibrar y esa vibración del vacío interactúa con la vibración de las partículas conocidas y según como vibren éstas tendrán mayor o menor masa al interactuar con el vacío.

Sobre las especulaciones apocalípticas que proliferan en las vísperas de este acontecimiento pienso que son infundadas, la gente se aterroriza de saber que se alcanzarán temperaturas mil millones de veces superior a las del centro del sol, pero éstas implican regiones del espacio del tamaño de las partículas involucradas.

Algunos ejemplos:  lo que van a colisionar son protones, es decir partículas que forman, junto con otras, el núcleo de los átomos, un átomo es tan pequeño que en 1 metro cabrían 10.000.000.000.

Si imagináramos que un núcleo tiene 1 cm, el tamaño de una bolita, el átomo mediría 100 m de diámetro, si imagináramos 1 protón de 1 cm, el átomo mediría 1 Km (1.000 m) y si tomáramos 1 quark que es uno de los componentes del protón y lo imagináramos de 1 cm, el átomo mediría 10.000 Km (como de Tinogasta a Nueva York). Por lo tanto sugiero quedarse tranquilos, si bien hay que aclarar, se enviarán 3.000 paquetes de protones por haz y cada paquete cuenta con unos 100 mil millones de protones.

Pero bueno con gran optimismo les deseo a todos muy buena suerte y por las dudas me despido hasta la próxima vida.